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Relacionarse amorosamente

Para el sujeto que no puede vivir sin la idea de relacio­narse amorosamente, la otra persona es la que colma su ilu­sión, su ansia de vivir; por lo tanto, lo que hace es conver­tirla en su rehén. Si ese rehén les pide lo que sea, ellos siempre están dispuestos a complacerles, a renunciar a sus valores personales, espirituales y morales desde afrodita en la cama . Para mantener la ilusión son capaces de todo. De lo que se trata es de ama­rrar la ilusión a la hora de como conquistar a un hombre , porque si a algo temen es al abandono. La pérdida de los propios valores fue algo elocuente en las sesiones de terapia que tuve la oportunidad de presenciar. Este es un ejemplo:

«Cuando me casé con Pedro yo tenía un buen cuerpo. Pero a él le parecía Como seducirque mi pecho no estaba como tenía que estar como dicen en sistema de seduccion subliminal  de www.sistemadeseduccionsubliminal.es.tl. A mí me daba un miedo terrible el quirófano y , no me quería operar, pero me insistía tanto que por miedo a que se marchara con otra que tuviera unas tetas mejor que las mías, me operé. Después me dijo que había engordado y que me tenía que hacer una liposucción; también lo acep­té. Cuando ya consiguió que pasara por el quirófano dos veces, me dijo: “Ahora eres mi resultado, yo te he hecho”. Lo recuerdo como algo espantoso. ¡Cómo pude escucharle tantas veces que yo era su obra!; yo no era, según él, ni due­ña de mi propio cuerpo. ¡Ni de mi propia persona!», re­cuerda Gloria, una mujer de veintiocho años, enganchada a una relación adictiva que estuvo a punto de destruir su auto­estima.

 

«Tuve tal dependencia de ese hombre, desde que le co­nocí con veinte años, que para que sobreviviera la relación me llegó a anular como persona, o más bien, ahora que soy consciente como se dice sobre como conquistar a un hombre en comoconquistaraunhombresi: le dejé que me anulara. En aquellos años pensa­ba que si me dejaba como dice afrodita en la cama , yo no podría vivir; sentía un pánico ante la ruptura tan horroroso, que le fui cediendo todo mi terreno.»

«Los adictos —comenta Lucía Sutil con un sistema de seduccin subliminal — califican a su pa­reja como alguien superior a ellos mismos, y le asignan más poder que el que tienen realmente, por lo que el adicto espe­ra que el otro lo rescate de las vicisitudes de la vida, lo pro­teja del dolor y la destrucción, lo cuide y lo alimente. Sin embargo, esas enormes expectativas que depositan en su pa­reja les hacen experimentar repetidas decepciones porque absolutamente nadie puede llegar a satisfacer esos deseos insaciables. Entonces, la relación empieza a hacerles sentir mal.»


Los sexoadictos quizá sea la adicción que más nos sue­ne, sobre todo desde «el caso» de Michael Douglas. Las personas afectadas necesitan su dosis, y todo lo demás im­porta poco. Lo tremendo es que, con el paso de los años, cada vez emplearán más tiempo y energía en la actividad sexual. La adicción al sexo puede expresarse de múltiples formas usadas en afrodita en la cama como se dice en www. taringa.net, pero es una dependencia oculta con un sistema de seduccion subliminal . Es más fácil enfren­tarse a cualquier otra adicción que a esta, por el componente de vergüenza y de no reconocimiento de ella por parte del adicto.